LA ABUELA DEL AMOR

Cristina hace 40 años que visita a los niños que están internados, dedicó 20 años de su vida en la Ex Casa Cuna y hace 20 años, visita el Hospital de Niños Santísima Trinidad. Toda una vida dedicada a brindar amor y contención

Hace 40 años, a Cristina la conmovió una historia que vio en el diario, mientras limpiaba una casa de familia. La noticia informaba sobre la agresión que había recibido un niño de Carlos Paz que se dedicaba a vender broches en la calle, fue algo que la conmovió tanto, que decidió ir a visitarlo al hospital, y desde allí, comenzó a escribir una historia de solidaridad y amor.
Estuvo 20 años conteniendo a las familias de los niños que estaban internados en la Ex Casa Cuna, se ganó el amor de las familias, y los empleados del Hospital, todos ya la reconocían por su entrega de amor desinteresado. Las mamas dejaban a sus hijos al cuidado de “la abuela”, cuando tenían que realizar algún trámite.
Ella pasó por momentos muy difíciles durante su vida, la enfermedad de su bisnieto, quien sufrió leucemia y ahora se encuentra totalmente recuperado. También la pérdida de su hijo fue un momento muy difícil, estuvo encerrada en su casa sin ánimos de salir, pero el amor que sembró lo cosechó: muchas personas estuvieron a su lado para apuntalarla y darle fuerzas para seguir adelante.
En la actualidad, como desde hace 20 años, la abuela brinda su amor en el Hospital de Niños Santísima Trinidad. Ella se encarga de visitar todos los pisos, conociendo las historias de los niños y charlando con sus familiares. El final del recorrido es en la pastilla 200, donde están los solcitos, allí ceba los mates con el “yuyito del amor”, el burro.
A Cristina la conocen y la quieren todos, ella está siempre disponible para brindar amor, esperanza y cariño a quienes están pasando una situación difícil. Ella sobrelleva de la mejor manera las circunstancias, siempre con una sonrisa, aunque a veces, el dolor la invade y en ese momento, recurre a su casa para llorar y sobreponerse a las adversidades.
La abuela dice que no va a bajar los brazos, y que mientras Dios le de fuerzas, ella va estar en el Hospital.

Gracias por tanto amor desinteresado abuela Cristina.