Las heroínas de la esperanza

Las enfermeras de la Pastilla 200 del Hospital de Niños Santísima Trinidad, nos cuentan sobre el amor que brindan a los solcitos.

Recordando que el pasado 12 de Mayo fué el día de la enfermera, parte del staff de enfermeras de la pastilla 200 del Hospital de Niños, nos cuenta su experiencia al trabajar con los pequeños durante el proceso de sanación.
Liliana Noriega, tiene 25 años de servicio en el Hospital de Niños, ella afirma que la profesión de enfermería nace con uno, es una necesidad. Ella trabajó en varios servicios de salud, pero eligió por cuenta propia, desempeñar sus funciones en el sector oncológico. Lili sostiene que la esperanza vive en cada uno y que todos tienen la posibilidad de luchar contra la enfermedad.
Adriana Misetich, con 37 años de profesión, sostiene que la esperanza es lo principal durante el proceso. Por su parte, Carolina Sipuline, afirma que los niños son pequeños guerreros que muestran todos los días, la fortaleza que tienen.
Con respecto a la tarea de los voluntarios, Clara Pérez dice que ellos ayudan mucho a la familia de los niños, y que siempre los están esperando con amor para jugar.
Entre todas, llegan a la conclusión de que “ser enfermera de un paciente oncológico es muy importante, los chicos necesitan mucha contención y la atención hacia ellos tiene que ser con mucho amor. Se genera un fuerte vínculo con los papás porque pasan muchas horas juntos”
Tal como dijeron las enfermeras, ellas “tienen un corazoncito en onco”, por eso y por mucho más, vaya nuestro reconocimiento por la función que cumplen día a día, la de ser ángeles guardianes de los niños.