LA MEDICINA DEL CORAZÓN

Si hablamos de amor y de agradecimiento, Leonel es el mejor ejemplo. Él reúne todos esos hermosos valores de la vida y los comparte.

Con una excelente predisposición, Lucía, mamá de Leonel quien hoy tiene 12 años y está comenzando una nueva etapa: la escuela secundaria, nos generó el vínculo para charlar con él.

- Leonel, contános ¿cómo conociste a SOLES?
Llegué al Hospital de Niños Santísima Trinidad cuando tenía 4 añitos, el cáncer que yo tenía era muy fuerte. Los voluntarios de Soles me alentaron para poder seguir adelante.

- ¿Qué es lo que más te gustaba de los voluntarios de Soles?
Me gustaba cuando hacían actos y fiestas, ellos me ayudaban a que me sienta mejor.

- ¿Tenés contacto con algún voluntario actualmente?
Sí, con Elsa de la casita tenemos contacto. Nos vimos en el mes de febrero.

- ¿Te realizás controles periódicos en el Hospital?
Si, una vez por año me realizo los controles.

- ¿Sabías que SOLES está a punto de construir la Casa propia?
Si, sabía, es una buena noticia.

- ¿Cuál es tu mensaje para todos los niños que están enfrentando la enfermedad en este momento?
Que sigan adelante que todo se puede.

Actualmente Leo vive con su mamá y su hermana más pequeña, de 2 años de edad. Le encanta jugar al futbol y asiste al primer año del secundario en una Escuela Técnica de Arguello.
Leonel y su mamá Lucia, una vez al año, regalan bolsitas con caramelos a todos los niños que están internados en el Hospital de Niños. Ambos recorren los pisos, ofreciendo un gesto de amor y gratitud para los pequeños y sus familias, que se encuentran atravesando un momento difícil de salud. Ellos toman esta iniciativa, como una forma de acompañamiento para todos.
Cuando le preguntamos a Leonel que quisiera ser cuando sea grande, nos respondió que le gustaría ser Doctor. Quizás una de las profesiones más lindas del mundo, ofrecer tratamientos para sanar enfermedades y mejorar la calidad de vida de muchas personas.

Gracias Leonel y familia, por enseñarnos los valores más grandes de la vida: el amor y la gratitud.